Crane

Solitario y misterioso. Curiosamente sólo emplea un bastón como arma.

Description:

Crane.pngUn hombre envuelto en el misterio. Sin pasado. Sin un futuro cierto. Es uno de los agentes más antiguos de la escuadra, y lleva combatiendo desde que tiene uso de razón. En los últimos meses ha cogido un gran apego por la joven Vélory, con quien ha compartido algunas misiones.
Últimamente pasa poco tiempo tiempo en la fortaleza, pues casi siempre se encuentra cumpliendo algún encargo.

Bio:

Tu historia, hasta donde recuerdas se ha sumido en el combate. Desde niño serviste a una compañía de mercenarios, bajo la que combatiste en la guerra de secesión (la revolución contra el Emperador Elías Barbatos, padre de Elisabetta).
En uno de tus recuerdos viste a una mujer que te fascinó. Era la sumo Arzobispo, y no has podido encontrar mucha información sobre ella, salvo su nombre: Elhareed.

Has tenido sueños extraños en los últimos años, y pese a que habías dejado atrás ese mundo de sangre y muerte, ha vuelto.

En una misión perdiste el control, y estás bastante seguro de que mataste a uno de tus compañeros.
Tras perder el conocimiento tuviste una visión, en la cual te encontrabas en un charco de sangre enorme, y una voz te hablaba. Te era familiar, aunque no lograbas identificarla. Te dijo que no eras(erais) como los demas. Depredadores. Como lobos entre el ganado.

A partir de entonces descubriste que eras capaz de consumir objetos. No comiendolos, sino devorando su esencia. Jugueteaste un poco con sus capacidades, y la voz no volvió hasta que ocurrió algo más…

En una noche, soñaste algo que te dejó perplejo. Soñaste que eras otra persona, que tenías una chica, y un hermano. Un grupo de soldados atacaba tu aldea cuando estabas paseando al rebaño. Fuiste y encontraste a un grupo en tu casa, torturando a Hati, tu
amada, y a punto de violarla. Entonces, en un instante, yacieron muertos a tus pies, con la estancia empapada en sangre. Miraste a un espejo, y no viste tu reflejo, sino el de otra… “criatura”.
Despertaste a los pies de un pequeño lago, en una noche muy oscura. Te lavaste un poco, y viste en tu reflejo varias personas. El reflejo del espejo de antes. El pastor. El niño que fuiste, y tu propio reflejo. Anonadado, fijaste un poco más la mirada, y viste que, además de ese reflejo, a tus espaldas, había una figura enorme, con ojos como estrellas. Escuchaste un leve tintinéo tras de tí, y despertaste en la torre de Tol Rauko.
Al despertar aún tenías las manos mojadas.

Cuando asististeis al Haufmannsormen, encontraste algo más de tu pasado. Uno de los asistentes era como tú. Descubriste tu origen: Los hijos de Fenris. Hijos del devorador. Una deidad nórdica con forma de lobo, que se dice que consumirá el mundo cuando llegue el Ragnarok.
El concilio acabó mal, y te viste obligado a huir junto con Xion, aunque os separasteis para confundir a vuestros persecutores. Al final os pillaron, y huisteis a un templo abandonado, donde Aricin Bjorg y el resto de hombres no os siguieron. El motivo más tarde fué evidente. En los pisos inferiores descubristeis una pequeña cripta, que albergaba un santuario. En el, una pieza de madera y un dragón con cuernos como un ciervo y escamas negras. Conseguisteis abatirlo, y lo devoraste.
Al salir del templo, te reuniste con Xion, y otro de tus hermanos. Bloodbane, que había poseido al líder del clan Skulling. Luchasteis. Bloodbane hirió de muerte a Leigh y Vélory a duras penas pudo contener a sus agresores cuando otro grupo os salvó.
Skoll. El hermano que recordabas del sueño, aunque sin duda, cambiado. Cortó la mano a Bloodbane, y tu devoraste su espada. Al poco os guió hacia su castillo, y descubriste que se había apoderado de la identidad del Cuarto Señor de la Guerra de Abel. Su objetivo era hablar con padre, Fenris. Te explico vuestros orígenes, así como las diferentes camadas, y sus planes a largo plazo. Accediste a colaborar con él para forjar un nuevo hogar para los tuyos. Te explicó que el trozo de madera que conseguiste era muy importante. Es un trozo del Yddgrasil, el árbol del mundo, donde está encerrado vuestro padre.

Meses más tarde, acompañaste a la joven Vélory a una misión. Investigar lo que ocurría bajo la universidad de Du`Lucart. La cosa escaló demasiado, y al final os visteis rodeados de una batalla de proporciones bíblicas. Vélory mutó en una especie de angel de color negro, con tres alas rojas como rubíes. Mató a Naiz y se desmayó. Tu aprobechaste el alboroto para devorar la carcasa de la mascota de Lucanor (la bestia llamada “Daaku”) y huir con tu compañera.

Las siguientes semanas fueron horribles. Vomitabas un liquido negruzco parecido al alquitrán, y apenas soportabas dos horas consciente al día, en las que notabas como tu cuerpo ardía. Además, cargabas con Vélory, que aún no había despertado, y desde luego, no se encontraba mejor que tú. Por fin, caisteis en medio de una nevada, y os despertasteis en una hogareña casa en las montañas.
Descansasteis hasta que os recuperasteis, y vuestro benefactor os citó en unas ruinas cercanas. Allí matasteis a una Archiquimera, y os reunisteis con ultimo hermano: Volvar.

Os dijo que los verdaderos planes de Skoll eran liberar a Fenris. Que fué sellado por una organización llamada Imperium, de la que por lo visto Vélory era miembro. Esa organización mató a varios panteones, y gracias a ella, los Aesir se retiraron de Gaia.

Pidió tu ayuda para detener a Skoll, y acediste.

Crane

Anima: Las cadenas del destino dangonma