Aion

De carácter reservado, emplea sus dos cimitarras con letal precisión en combate.

Description:

Aion.jpgUn hombre de carácter reservado que siempre prefirió vivir en la naturaleza que rodeado de extraños.
Se crió como hijo de un guardabosques y a una pronta edad se vió obligado a tomar el mismo las riendas de su vida.
La desgracia le persigue, y cada día se acerca más y más…

Bio:

Te criaste como el hijo de un guardabosques. Cuando tenías 11 años, una bestia que atacaba la aldea mató a tu padre. Juraste venganza, y durante los siguentes meses la acechaste. No como un cazador, sino como un depredador rondando una presa digna de tu atención. Por fin, tras mucho sudor y dolor, la diste muerte.
Pero no la resentías. Había sido un desafio. Y ella no tenía la culpa. Alguien la había modificado hasta enloquecerla. Era un dientes de sable enorme, de color blanco, con vetas negras y… púrpuras. La piel se había rasgado en varios sitios, y sus huesos parecían desencajados. Decidiste hacerte un fajín con su cola y poner fin a esas atrocidades.

Con eso en mente, partiste hacia la ciudad. Pero eras joven. Ingenuo. Acabaste trabajando como sicario para una mafia. ¿Porqué? te enamoraste. Una joven llamada Noa, trabajaba como prostituta al cargo de un Don. No recuerdas ya su nombre. Tampoco importa. Durante años, hiciste el trabajo sucio del Don, para que ella no se viera forzada a ejercer…
Hasta una noche.

Volvías tarde de un encargo. El local parecía demasiado en silencio. Te acercaste cuidadoso, y viste una figura salir por la puerta principal. No era humana, aunque lo parecía. Mediría poco mas de dos metros, y dos brazos largos como los de un gorila. Cruzados, otros dos de un tamaño acorde a su estatura, y en los hombros, dos ojos enormes. Te acercaste, con todo el sigilo con el que pudiste, pero antes de llegar, la figura se fundió en las sombras.

Todos habían muerto. El local era un caos. Incluso ella. Tol Rauko te econtro allí, sosteniendola en tus brazos. La charla fué corta. Deseabas venganza. Y los templaros parecía que te la permitirian realizar.

Ciertamente, podrías decir que en estos años has cumplido con tu cometido. Sin duda, has eliminado criaturas oscuras, y encerrado a muchas otras. Pero no has vuelto a ver nada relacionado con ese ser.

Hace mas o menos medio año, algo extraño volvió a ocurrirte. Buscando a tu compañero Euron, encontraste una criatura oscura que lo poseia. Pareció reconocerte. Dijo que su maestro estaría complacido. Al parecer “El señor oscuro” te busca. Lo lograsteis matar. Le diste la puntill, cuando todo parecía perdido. Y más extraño… pareciste… absorverlo.

Otro evento que te ha marcado ha sido hace unas semanas. Investigasteis la desaparición del Necronomicon. Las pistas os llevaron a un pueblo llamado Lethe. Desentrañasteis una trama de no-muertos y intrigas con una herencia, aunque no estaba relacionada con el libro. Sin embargo, el nigromante, Belshaazu, trabajaba para ese “Señor Oscuro”. Y te dijo sus objetivos, en el breve periodo que te tubo cautivo y experimentó contigo.

Al parecer, desea el alma de una antigua deidad oscura llamada Belphegor. Belshaazu sólo quería la localización de su cuerpo para reencarnarse en él. Y tú le conducirías a él. Parte del alma de Belphegor ha sido encerrada en tí, y por ello te buscan.

Y ahora… ¿qué haras?

Aion

Anima: Las cadenas del destino ortegas92